Siempre he sido, soy seré deportista. Creo que es algo demasiado bonito para dejarlo a pesar de la edad que la gente pueda tener. Es importante asumir que cada momento uno debe practicarlo en consonancia con sus posibilidades.
A nivel personal comencé mi vida deportiva jugando a waterpolo. En este deporte conseguí mis mayores éxitos y reconocimientos. Tuve el enorme orgullo de representar a mi país en categoría júnior y en el primer equipo. Aunque el mayor de los honores fue ser distinguido como uno de los deportistas encargados en llevar la antorcha olímpica en Barcelona-92 (en la foto de mi perfil se ve dicha antorcha). A nivel de clubes (C.N.Barcelona) fui Campeón de Liga, de Copa y 3º de Europa (Final Four de Nápoles-97). Cuando me encontraba en el mejor momento de mi carrera y con muchos años por delante tomé la decisión de dejar el waterpolo profesional (6 horas de entrenamiento al día) y priorizar mi futuro profesional. Fue la decisión más dura de mi vida pero había que hacerla. Imposible dejar el deporte y comencé a practicar las pesas (algo que siempre me había gustado). El “gusanillo” del culturismo se metió en mi cuerpo y me lo comencé a tomar en serio. Estuve compitiendo durante siete años y llegué a ser subcampeón de Cataluña del peso pesado. La competición se acabó después de un “susto” arterial que casi me lleva al otro barrio. Ahora lo sigo practicando, a otro nivel, combinándolo con el tenis (juego en un club al lado de la Zona Deportiva del FCB). Espero que la salud me permita seguir siempre haciendo deporte.
Desde aquí os animo a que hagáis actividad física porque os encontraréis muy bien y los problemas se ven de otra manera.









